Archivo | diciembre, 2011

Una buena idea

22 Dic

Ya puedo sentir la distancia entre Melán y yo. En algún momento del día, entre la entraña con ensalada y el accidente del esponsor,  ví un transeúnte fumancheando en la vereda. Lo miré con cara de superada; Necesito inventar un nombre para referirme al ÉL, para alienarlo lo más posible; Algo diferente, Melán.

Un buen día; uno de esos días light de Diciembre. Pero el día nunca es el problema. El problema es la noche, y la soledad. La soledad y conmigo misma, y no sentirme segura, una vez más. Cuando estoy siendo observada, debo mantener la civilidad. Pero cuando estoy sola, mi instinto animal aflora en todo su esplendor.

Sentí el primer deseo. Crear un espacio libre de humo fué una buena idea.

Entrada: Por qué no?

22 Dic

Todo empezó con una cita en el dentista. Todo empezó mucho antes en realidad; Siempre es posible remitirse un poco más atrás, y si uno no se concentra en lo realmente importante, puede continuar girando en círculos sin llegar al relleno de la factura jamás.

Por eso he decidido determinar el dentista como el grado cero. Llegué, le mostré unas placas y ya estaba decidido a dejarme ir, claro que sin dejar de cobrarme una cifra importantísima (asumo) por unos 5 minutos de su tiempo… Pero le pedí un blanqueito para el verano, y entre el pico plástico y la guadaña dental, me preguntó si fumaba?

A veces-

(Con más frecuencia últimamente, y un poco de verguenza; No me gusta hacerlo, no me gusta saber que lo hago, no me gusta el olor- lo que explica porque lo hago en secreto, además de porque soy mentirosa, hasta conmigo misma, y desde que tengo 5 años escondo las cosas por alguna clase de extraño vicio. Me disgusta especialmente los cuestionamientos existenciales que lo acompañan y secundan, y aunque todo en mi vida se encuentra, en mayor o menor medida, acompañado de esta clase de cuestionamientos, estos son particularmente desagradables.)

Pero voy a dejar, hoy-

(Ya lo dije antes, y probablemente vuelva, aunque esto no es lo que debería estar pensando el primer día libre de humo, sino algo así como: ¿Y la ansiedad, dónde carajo me la meto?)

Sean bienvenidos a este espacio libre de humo.